BPM

En corto

Pulsos por minuto: la velocidad de un tema, y el primer dato que mira cualquier DJ.

BPM son los pulsos por minuto: cuántos golpes de pulso entran en un minuto de música. Es el dato más viejo y más confiable de la cabina, porque se puede contar sin opinar.

La trampa más común es la del doble tiempo. Un tema de drum and bass a 174 y el mismo tema leído a 87 son la misma música: un programa contó el pulso y otro contó la mitad. Por eso una diferencia de BPM que parece enorme puede no serlo, y un salto del cincuenta por ciento entre dos temas seguidos casi siempre es esto y no un error de orden. El chequeador de compatibilidad lo marca aparte en vez de contarlo como un salto.

Para ordenar un set, el BPM sirve de dos maneras. Como referencia de energía, porque en la mayoría de los géneros más rápido se siente más arriba —una relación real pero floja, que el motor usa como punto de partida y no como veredicto—. Y como restricción de mezcla: dos temas muy separados de tempo se pueden juntar, pero cuesta, y ahí entra el pitch.

Si tus temas no traen BPM en los tags, no hay forma de adivinarlo del nombre del archivo. Hay que analizarlos con algún programa que lea el audio.

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